lunes, 22 de noviembre de 2010

Escuela de gladiadores

Desde el año 1994 un grupo de romanos creó la asociación llamada Grupo Histórico Romano que tiene como objetivo revivir el pasado del Imperio aunque sólo sea en sus formas ya que en su contenido es complicado sin que se produzca al mismo tiempo un profundo cambio en la vida de los integrantes de esta asociación. No es necesario llegar tan lejos ya que el objetivo ante todo es divertirse y disfrutar, y de paso mantener vivo el interés por la historia del país.

La asociación organiza reuniones de sus miembros en los que se asiste vestido con indumentaria propia de épocas pasadas. De hecho cuentan con un museo donde se pueden ver todo tipo de complementos utilizados por los gladiadores: cascos, escudos, espadas,… así como por los pretorianos o los legionarios.
El interés de la asociación por el belicismo es notorio ya que se han ocupado en la reconstrucción de la maquinaria de guerra del Imperio: arietes, catapultas, torres de asalto, etc.
Si a usted le gusta más la práctica que la teoría histórica lo que puede hacer es apuntarse al curso de gladiadores. Se pueden inscribir tanto hombres como mujeres y los únicos requisistos son la previa inscripción en la asociación del Grupo Histórico Romano, presentar un certificado médico que demuestre que no se padece ninguna enfermedad que desaconseje un ejercicio físico intenso y el pago de una cuota de 25 euros al mes durante los primeros cuatro meses y de sólo 5 euros al mes a partir de ese momento.
En la ëpoca antigua, todo era diferente...

Los gladiadores tenían una dieta vegetariana alta en proteínas, ya que se alimentaban básicamente de cebada y otras legumbres. De esta forma conseguían engordar y tener una gran masa muscular, escudo natural que les protegía contra heridas profundas producidas durante los combates.
Solían tener numerosas fracturas y heridas en los combates pero según los restos óseos que se han estudiado, presentaban buenas recuperaciones, ya que al conseguirse mucho dinero con su comercio, los mejores médicos les trataban sus lesiones. También recibían masajes y baños, como parte de su cuidado.





Las Reglas del Combate

Hasta tal punto llegaron a ser importantes los combates de gladiadores que se tuvieron que promulgar una leyes que regularan celebración, las llamadas Leges gladiatorae, estatutos por los que se debía regir dicho espectáculo. Los gladiadores que obtenían gran éxito recibían una gran aclamación; eran ensalzados por los poetas, su retrato aparecía en joyas y jarrones, las damas patricias les mimaban. También debe saberse que algunos emperadores realmente aparecían en el la arena , como Caligula y Commodus.



Los combates de gladiadores tenían un desarrollo bien definido. Días antes de los juegos, el evento era anunciado por toda la ciudad donde se fueran a celebrar los juegos. La noche antes del combate se les daba una espléndida cena junto con las autoridades, amenizada con bailes y toda clase de placeres, era el único instante en que podían saltarse su exclusiva dieta, ya que podría ser esa la última noche de sus vidas. Cuentan las crónicas que en estas orgías los gladiadores eran muy deseados, al ser hombres muy grandes y musculosos, además de tratarse de héroes locales, similares en la actualidad a los jugadores de fútbol.

Combáte

El día de la fiesta, los gladiadores lujosamente vestidos se dirigían al anfiteatro atravesando la ciudad. Una vez en la arena efectuaban un simulacro con armas de madera o sin punta (arma lusoria) que venía a ser una preparación para la lucha.

Para dar la señal de comienzo del combate se tocaba un cuerno. Entonces, los lanistas escogían a los gladiadores que debían actuar y delimitaban el espacio del combate en la arena marcándolo con un bastón. Al llegar los gladiadores al momento final del triunfo preguntaban al público si debía matar al vencido o no, el cual previamente había pedido clemencia levantado la mano. Si los espectadores entendían que merecía el perdón bajaban el pulgar, haciendo ver que el vencedor debía arrojar su arma a tierra, aunque hay fuentes que aseguran que lo que se hacía era esconder el pulgar, queriendo decir que el vencedor debía envainar la espada.

enlaces

Aqui puedes ver enlaces externospara que sigas aprendiendo sobre los gladiadores de una manera mas didactica:


domingo, 21 de noviembre de 2010

CONCLUSION

a modo de conclusión, quisiera decir, que los gladiadores eran personajes muy importantes en la sociedad romana, eran las estrellas , los ídolos de la época, sus vidas estaban marcadas por la lucha y el constante sentimiento de que la muerte estaba cerca.

estos gladiadores provenían de distintos lugares y tenían distintas historias, por lo general eran esclavos de guerra que habían demostrado cualidades para la batalla, o romanos que querían alcanzar la gloria mediante el asesinato.

muchos pensamos que los gladiadores solo luchaban, pero las  preguntas que motivaron  este blog fueron ¿ y que hacían el resto del tiempo?, ¿ vivían acaso en el coliseo romano?, ¿no tenían familia?,.
Ahora podemos decir que los gladiadores tenían una vida normal fuera del coliseo, el ser gladiador era su trabajo por decirlo así,(a excepción de los esclavos que si eran forzados a trabajar en otros oficios y obligados a luchar también), un gladiador podía obtener fama , amasar fortuna y prestigio convirtiéndose en un asesino que complace al publico.

Gladiadores de la Historia

Cornelius Scipion “Africanus”: El primer gladiador conocido de la historia. En el 206 a.C participó en los primeros juegos de gladiadores en honor a su padre, de quien heredó su posición en el senado. 
Espartacus: Famoso por acaudillar una rebelión de esclavos contra el poderío de Roma. Dicen que era un príncipe tracio y que vivió en el s. I a.C. Este soldado de las tropas auxiliares romanas de Tracia llegó a desertar y huyó buscando su libertad, siendo retenido y hecho prisionero. Gracias a su preparación física fue enviado con los gladiadores de Capúa. En la escuela de gladiadores de Capúa, famosa por haber albergado los juegos más sangrientos, Espartaco empezó a revolucionar a todos por sus ideologías en contra de los Gracos y por la pérdida de los poderes del pueblo más llano. Espartaco fue preparado en Capua, lugar donde llegó tras ser hecho prisionero y en que entró en su escuela de gladiadores, y fue el instigador de la famosa rebelión de los esclavos contra Roma. Espartaco murió en el combate contra las tropas de Marco Licinio Craso y 6.000 de sus soldados fueron crucificados a lo largo de la Vía Apia. 

Maximus Decimus Meridius "El Hispano", protagonista de la película Gladiator, fue un general romano, nacido en Merida, que vivió a finales del siglo II . 
Volvió al ejército y llegó a organizar un ejército de 40.000 hombres junto a los cónsules enviados por Roma, Léntulo y Publícola. Luchó con valentía por la libertad y la justicia.
 



Diocles, “El Hispano: Llegó a vencer en 1462 carreras y en ganar una gran fortuna en épocas de Trajano y Adriano durante el I siglo d.C. 


Marco Valerio “Hispánico”: Ex general romano. Su historia se dió a conocer gracias a la película que protagonizó Russell Crowe en “Gladiator” con el nombre de Maximus Decimus Meridius “El Hispano”, nacido en Mérida (Extremadura). El auténtico vivió a finales del siglo II d.C (Año 180) y fue muy conocido en su época, Así como Commodo, quien de hecho era el heredero predilecto de MArco Aurelio, le encantaba ser partícipe de diversas justas en la arena donde, por supuesto, siempre terminó vencedor.

Las Reglas del Combate

Hasta tal punto llegaron a ser importantes los combates de gladiadores que se tuvieron que promulgar una leyes que regularan celebración, las llamadas Leges gladiatorae, estatutos por los que se debía regir dicho espectáculo. Los gladiadores que obtenían gran éxito recibían una gran aclamación; eran ensalzados por los poetas, su retrato aparecía en joyas y jarrones, las damas patricias les mimaban. También debe saberse que algunos emperadores realmente aparecían en el la arena , como Caligula y Commodus. 

El combate en si

Es errónea la creencia de que el pulgar hacia arriba significaba perdón, y el pulgar hacía abajo significaba muerte. Este equívoco es antiguo (como demuestra el cuadro que ilustra este artículo) y sigue siéndolo, amplificado actualmente por el cine, en especial el producido en Hollywood, que no se guía, precisamente por su rigor histórico. 
El día de la fiesta, los gladiadores lujosamente vestidos se dirigían al anfiteatro atravesando la ciudad. Una vez en la arena efectuaban un simulacro con armas de madera o sin punta (arma lusoria) que venía a ser una preparación para la lucha. Para dar la señal de comienzo del combate se tocaba un cuerno. Entonces, los lanistas escogían a los gladiadores que debían actuar y delimitaban el espacio del combate en la arena marcándolo con un bastón. Al llegar los gladiadores al momento final del triunfo preguntaban al público si debía matar al vencido o no, el cual previamente había pedido clemencia levantado la mano. Si los espectadores entendían que merecía el perdón bajaban el pulgar, haciendo ver que el vencedor debía arrojar su arma a tierra, aunque hay fuentes que aseguran que lo que se hacía era esconder el pulgar, queriendo decir que el vencedor debía envainar la espada. Si se dictaminaba muerte, lo que se hacía era dirigir el pulgar en posición horizontal y con una serie de movimientos en dirección al cuerpo, que algunos han interpretado en dirección a la garganta, señalando el fatídico punto hacia donde debía dirigir el golpe mortal. Aunque lo más probable es que el vencedor hundiera su arma entre la clavícula y el omóplato, para llegar al corazón y de esa manera dar una muerte rápida. 


El Adiestramiento de los Gladiadores

Los galeotes y prisioneros de guerra, particularmente aguerridos y experimentados tras haber sobrevivido a años de lucha y sufrimiento, eran personajes marginales muy buscados y valorados para ejercer como gladiadores profesionales. 
A menudo, muchos de ellos eran originarios de tierras lejanas como Numidia, Tracia o Germania, y se postulaban gustosos a la actividad, con la intención de progresar en esa carrera. Pero su destino era otro, de hecho, eran pocos los gladiadores que lograban sobrevivir a su prueba de fuego, contra experimentados asesinos en simples coliseos de las provincias.
Además, era inconcebible para un romano incluir en un combate de gladiadores a cualquier persona que no fuese voluntario. 
El adiestramiento de los gladiadores era todavía más profundo que el que se practicaba en la escuela militar romana. Ejercitaban el esgrima, el manejo de armas particulares y mejoraban su condición física mediante fatigosísimos entrenamientos. 
Durante la era cristiana, la “gladiatura” se convirtió en un deporte de alto nivel en Roma; se consideró el núcleo de adiestramiento privilegiado para lograr los mejores combatientes y guerreros. 
Las condiciones de vida de los gladiadores 
eran excepcionales, porque tenían las puertas abiertas a todos los espacios públicos y celebraciones organizados en Roma y su entorno. 
El entrenamiento de los mismos se realizaba en la llamada “palestra”, unida al Coliseo gracias a un corredor subterráneo. Allí los atletas gozaban, además, de momentos de relajación y ocio, dependiendo del prestigio de su reputación. 
Pero los nuevos gladiadores no tenían el privilegio de asistir a las noches de fiesta. El incremento de su notoriedad era un largo camino para el que había que esforzarse mucho; al menos eso pretendían tantos jóvenes gladiadores.